Occidente y Oriente, dos cuerpos que se cierran al amarse. Y siempre separados.
Cada vez admiro más el arte contemporáneo del Este de Asia. Es esa simplicidad, ese refinamiento, esa distinción que provoca la delicadeza de una concreta forma de ser; es esa educación exquisita, ese amor por la naturaleza a través del silencio y la soledad de un paisaje, la armonía, lo sensorial… Siendo la otra mitad, su cultura lo es todo, no tiene grietas.
El eurocentrismo natural que se tiene aquí en Occidente, bloquea, no el contacto, sino la inmersión total a otras culturas antiquísimas. Sí, nos gusta comer japonés. Crecimos con sus dibujos animados. Leemos a Murakami y hacemos otras cien cosas más. ¿Y qué hay de los chinos? «Se apoderan de los bares… De las tiendas…»
Lo mejor de cada modo de vida, las mejores costumbres y los mejores conocimientos humanos. Una cultura de fantasía al alcance de cualquiera. Una cultura universal cerrada por una grandiosa amplitud de criterios. Dejar de creer que si la sociedad no cambia, tú tampoco. He aquí el primer paso. ¿No cogerías la mejor manzana del árbol?
Supongo que para dominarlo todo, primero hay que estar dispuesto a ser una mitad.
En las fotografías, Twin Spirits de Hong Chun Zhang, una artista china con una manifiesta y luminosa influencia: su hermana gemela. Sus dibujos son grandes cuadros de desplazamiento con el fin de acentuar la longitud de la pieza y el flujo del pelo, el cual, es una exageración de una de las características fundamentales de una mujer, metáfora destinada a examinar qué hay más allá del pelo. Posiblemente, un ciclo de vida completo. ¿La inmortalidad?
¿Cuándo los espacios informativos (de televisión) perdieron su profesionalidad con tanto tópico y encuesta a pie de calle? Cualquiera de estos inapetentes telenoticias podría decir sobre Andrew Myers que «a este artista le falta un tornillo. O no…»
¿Cuántos tornillos crees que hay en cada una de sus esculturas? Entre ocho y diez mil, «depende de lo grande que tengas la cabeza…»
Retratos en tres dimensiones con tornillos. Otra cosa nueva. La crítica televisiva para otro día.
Matt Cusick se ha hecho un nombre como artista gracias a sus pinturas de animales, seres humanos y formaciones terrestres hechas, en su totalidad, a partir de mapas reciclados. Así que si no sabes qué hacer con ese mapa de Asturias, aquí tienes una idea.
Todos nos ocultamos, completamente desnudos, en los vestidos que usamos. Dime a qué te dedicas y te diré cómo vistes. Puede que esto te suene:
Crees que no hay tiempo para nada, la cobertura falla y te desesperas, sufres la neurastenia del trabajo según tu sensibilidad (tristeza, cansancio, temor y emotividad). Llueve y te parece horrible, eres los followers que tienes y eso te parece cruel, sientes demasiado tráfico, demasiada gente, cierta ansiedad. Observas el mundo, la crisis económica, la política y para rematar, te acabas controvirtiendo en silencio. Estás conectado/a a todo, a todos, y sientes que nadie te conoce.
Fuera de este frenético mundo, hay hombres sabios que no saben que lo son y se visten con un mono azul polvoriento. Fuera de la ansiedad moderna, fuera de las redes sociales, de la exaltada tecnología, existen personas que no se cuestionan a sí mismas diariamente, observan el mundo con sabiduría y son felices con una pasión que está muy lejos del reconocimiento, el éxito o el dinero.
Este post no va a caer en el gran tópico literario que son esos trabajadores sin nombre, “los auténticos héroes”. No. Este post va de un hombre que escucha, al mismo tiempo y bajo un ruido casi unísono, una infinidad de máquinas y detecta de manera increíble el tornillo que se ha aflojado. Va de un hombre que lleva 62 años amando su humilde trabajo. Y lo más bonito es que, en menos de tres minutos, este hombre octogenario con un mono azul y zapatos viejos, nos desnuda momentáneamente de todas nuestras (falsas y muy reales) angustias modernas sin ocultar nada de lo que es él. Quizás, sin saberlo, nos esté invitando a revisar algunos aspectos de nuestro comportamiento.
Gracias Lewis.
Del ilustrador Diego Patino, este retrato deJim James (My Morning Jacket) para la revista Rolling Stone Australia, abril 2012.
‘Trolling #1’, de Matt McVeigh
Exploración del consumismo y sus problemas sociales resultantes. El artista, mediante la creación de una forma infinita a través de la repetición de un carrito de compra, intenta mostrar la inestabilidad de nuestra cultura bajo el leitmotiv “cuando demasiado nunca es suficiente”.